Biología: el punto de encuentro entre ciencias médicas
Escrito por Rodrigo F. Amézquita McDonald.

Actualmente son diversas las medicinas que renacen después de haber estado olvidadas por mucho tiempo, al mismo tiempo hay medicinas nacientes que nos permiten entender aquellos puntos que hasta ahora habían sido cuando menos incomprendidos, aquellos que nos dedicamos a la investigación de estas intervenciones terapéuticas nos estamos encontrando con la dificultad de que los principales exponentes de muchas de estas medicinas se encuentran aún tan centrados en sus descubrimientos e intervenciones que por el momento aún es imposible escucharse entre sí mismos y descubrir cómo integrar elementos que terminen por formar una única y real medicina, es seguro que habrá descubrimientos, investigaciones e intervenciones basadas en elementos poco científicos y hasta en suposiciones sin un sustento claro, es por ello que es importante diferenciar qué elementos tienen una base que puede ser tomada como fundamentada y cuáles no.

Se comenzará hablando de lo que resulta para mí uno de las aportaciones a la humanidad más importantes del siglo pasado, me refiero a las 5 Leyes Biológicas descubiertas por el Dr. med. Ryke Geerd Hamer, su investigación es mejor conocida como Nueva Medicina Germánica. Lo que a grandes rasgos se propone con esta aportación es que todo proceso al cual nosotros llamamos «enfermedad», es una respuesta biológica de adaptación ante cierta necesidad, estas respuestas, según Hamer fueron instaladas a lo largo de la evolución en los distintos seres de la naturaleza, es importante mencionar que esto va más allá del pensamiento basado en que las emociones desencadenan la enfermedad, definitivamente la emoción es parte del proceso, pero es sólo consecuencia de la situación desencadenante y no causa del proceso de «enfermedad», aunque vaya que la emoción que se viva durante el proceso puede facilitar o complicar el avance hacía la recuperación del estado que conocemos como salud.

Hamer divide el transcurso de la «enfermedad» en dos partes, una primordialmente simpaticotónica (sistema nervioso simpático activado – estrés) y otra primordialmente vagotónica (sistema nervioso parasimpático activado – descanso); tomando en cuenta esta división podemos presuponer que cuando una persona se encuentra en estado simpaticotónico cualquier medicamento u otro elemento que sea simpaticotónico como ciertas emociones, aumentaran la simpaticotonía propia de la respuesta de adaptación que la persona está manifestando y por tanto ésta será más intensa (la emoción no causa la enfermedad, pero vaya que tiene efecto sobre ésta), de la misma manera, cuando se aporta un elemento vagotónico en la fase vagotónica del proceso, la persona puede caer aún más en este estado, lo cual es de hecho también delicado.

Es importante entonces tomar las ideas del Dr. Hamer como biológicas, esto quiere decir, que van más allá de lo humano y consciente.

Por otro lado, ciencias y formas de vida tales como la Trofología e Higienismo están renaciendo después de mucho tiempo de haber sido prácticamente desterradas de la manera común de vida del ser humano; le debemos a unos cuantos, como por ejemplo a Nicolas Capo, Herbert Shelton, T.C. Fry que estas ciencias hayan renacido y a otros profesores contemporáneos que estén siendo enseñadas libremente.

La importancia de estas dos ciencias es que van mucho más allá de una alimentación vegetariana y buscan lo que yo llamaría una alimentación biológica, además un detalle muy importante es que la alimentación no se toma como el eje central de la vida sino sólo como un elemento de importancia pero no el único, en estas ciencias se la da la debida importancia a la luz del sol, al agua pura, al oxígeno, al ejercicio adecuado, al descanso y sueño, entre otros elementos, ¿cuál es la importancia de mencionar esto?, pues que estas ciencias van más allá de un fanatismo con la alimentación y buscan el regreso del ser humano a sus adaptaciones biológicas originales.

Relacionado a la alimentación debemos mencionar que hay alimentos que, a pesar de ser sanos, el ser humano no está biológicamente adaptado a ellos, es decir, la naturaleza no los destinó para nosotros, ejemplo de esto es la miel de abeja, cualquier tipo de aceite, los jugos o cualquier alimento que no sea integral, cereales y legumbres, etc., no por ello dejaremos de usarlos, pues vemos un efecto favorable de ellos sobre el organismo (a excepción de los no integrales).

El ser humano tiene necesidad del sol, por mucho tiempo lo ha recibido directamente y a pesar del tema de la capa de ozono, esa necesidad no cambia, el ser humano tiene necesidad de ejercicio, mucho mejor que sea el ejercicio al que biológicamente este adaptado, es decir, lo que pudiera parecerse a las actividades que mucho años atrás se realizaban en la naturaleza, con este par de ejemplos busco hacer notar la diferencia entre lo que sería simplemente una vida sana y una vida verdaderamente biológica, la cual es en realidad difícil de obtener.

He tenido la oportunidad de charlar con profesores importantes de la Nueva Medicina Germánica, así como otros practicantes de ésta y prácticamente todos, niegan rotundamente la importancia de la alimentación, el ejercicio, el sol y otros elementos biológicos para la salud, se han quedado con la idea de que al comprobarse que toda «enfermedad» aparece a partir de la situación vivida los otros elementos no tienen importancia, conclusión con la que difiero por competo.

Si bien es claro que eso que conocemos como enfermedad aparece gracias a la situación vivida que la activa, una alimentación que además de no ser biológica es con alimentos no provenientes de la naturaleza funciona como un elemento que aumenta la simpaticotonía y a la larga puede impedir que el proceso de restauración del organismo sea completado; repito, este proceso de la alimentación dentro de la NMG va más allá de ser vegetariano, de hecho muy a mi pesar he de decir que el organismo humano, si bien no está adaptado originalmente para consumir carnes, tiene mucho mayor tiempo de adaptación a ello que con los cereales y legumbres por ejemplo, los cuales comenzaron a consumirse no hace mucho, en este sentido los invito a investigar sobre la dieta paleo; el problema actual con las carnes son todos estos elementos químico que se están dando a los animales, estos elementos son totalmente rechazados por el organismo y volvemos al punto de inicio, pero el tema central está dicho, una alimentación biológica es mucho más que una vegetariana, he visto personas atravesando una «enfermedad» y que al comer vegetariano no tienen una mejoría notable, pero cuando esta alimentación se lleva al ámbito de lo biológico, la respuesta es bastante óptima.

La alimentación biológica, el sol, el aire puro, el ejercicio, el descanso, el sueño, etc. son más que elementos para llevar una vida saludable, son elementos que nos permiten reconectarnos con nuestros orígenes, y un animal (y nosotros lo somos) que se encuentra en su entorno y condiciones que la naturaleza le ha dado tiene mayor fuerza vital para atravesar el proceso que conocemos como«enfermedad» y regresar a lo que hemos llamado «salud», estos elementos no van a impedir que se active un proceso pero si facilitarán que se camine a través de él.

Me gustaría terminar diciendo que el concepto de salud tendrá que empezar a cambiar y diría que podría ser algo así: la salud, más allá de ser la ausencia de enfermedad, es la capacidad de generarla (entendiendo ésta como un proceso biológico de adaptación) cuando ésta es necesaria, así como la presencia de energía vital suficiente para atravesar el proceso tanto orgánica como mentalmente, teniendo como resultado una readaptación al medio.

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